El camino de Rodri Ovide de jugador a entrenador de pádel de élite
La conversación del canal con Rodri Ovide revela cómo su temprana exposición al pádel marcó su carrera. La introducción de Ovide al deporte fue casi accidental: sus amigos lo invitaron a jugar y poco después, su padre abrió un club de pádel cerca de su casa. Este entorno permitió a Ovide sumergirse en el juego, forjar amistades cercanas y desarrollar sus habilidades junto a compañeros que también llegarían a jugar profesionalmente. Él atribuye estos años formativos, pasados constantemente en la pista, como fundamentales para su comprensión tanto del deporte como de su cultura.
La transición de Ovide de jugador a entrenador estuvo influenciada por su pasión por la competición y su deseo de seguir vinculado al deporte tras su etapa como jugador. Destaca que un buen entrenador de pádel debe poseer no solo conocimientos técnicos, sino también una profunda comprensión de la psicología y las emociones humanas. Según Ovide, guiar la mentalidad y la confianza de un jugador es tan crucial como enseñar táctica o técnica.
La importancia de la confianza y la fortaleza mental en el pádel de élite
A lo largo de la charla, Ovide resalta repetidamente la naturaleza frágil pero esencial de la confianza en el pádel. Explica que, aunque puede llevar años construirla, la confianza se puede perder en un solo punto. Este aspecto mental, sostiene, suele ser lo que separa a los mejores jugadores del resto, especialmente cuando las habilidades técnicas son similares entre los primeros puestos.
Por ejemplo, Ovide menciona a jugadores como Paquito Navarro, quien, a pesar de no tener una técnica de libro ni el físico más atlético, destaca por su estilo único y su fe inquebrantable en sí mismo. La filosofía de Ovide es no cambiar lo que funciona para un jugador, aunque se aleje de la ortodoxia, siempre que dé resultados y mantenga la confianza.
Desarrollo de habilidades técnicas y adaptación del entrenamiento al individuo
Ovide comparte ideas sobre cómo se abordan las mejoras técnicas al más alto nivel. Relata su trabajo con Gemma Triay, actualmente número uno del mundo, quien quería añadir un nuevo golpe —la “bajada de pared”— a su juego. El proceso llevó más de un año, demostrando la paciencia y persistencia necesarias para integrar nuevas habilidades en el repertorio de una profesional. Ovide recalca que incluso para jugadoras de élite, dominar un nuevo golpe es un proceso gradual, que va desde ejercicios aislados hasta la ejecución constante bajo presión de partido.
También describe cómo aprendió a respetar el estilo individual de cada jugador. Al principio de su carrera como entrenador, intentó corregir la técnica defensiva de Sancho, pero se dio cuenta de que adaptarse a los movimientos naturales del jugador suele dar mejores resultados que imponer un modelo estándar. Este enfoque centrado en el jugador se ha convertido en un sello del entrenamiento de Ovide.
Dinámica de pareja y la búsqueda del número uno: Gemma Triay y Delfi Brea
El canal explora el trabajo de Ovide con la pareja formada por Gemma Triay y Delfi Brea. Elogia sus habilidades complementarias y, sobre todo, su hambre compartida por llegar a la cima. Ambas jugadoras son descritas como muy competitivas y resilientes, capaces de procesar rápidamente los reveses y volver a centrarse en la mejora. Ovide señala que su disposición a analizar las derrotas y buscar soluciones de inmediato es clave en su constante búsqueda del número uno.
También enfatiza la importancia de la intensidad y la constancia diaria, especialmente en el caso de Gemma. Según Ovide, su capacidad para entrenar con la misma concentración y determinación cada día, independientemente de los resultados recientes, la distingue de la mayoría de las profesionales.
Evolución táctica y el papel del entrenador durante los partidos
El panorama táctico del pádel ha cambiado significativamente en los últimos años, con parejas que se modifican con frecuencia y nuevos estilos de juego que emergen. Ovide comenta cómo equilibra su papel de estratega y psicólogo, adaptando su enfoque según las necesidades del jugador y el momento. Cree que durante los torneos, el apoyo psicológico y emocional que brinda un entrenador puede ser tan importante como el consejo táctico.
Ovide también habla de su trabajo con Javi Garrido, quien ha tenido dificultades tras cambiar de compañero. El objetivo, dice, es reconstruir la confianza y ayudar a la nueva pareja a encontrar su identidad de juego, especialmente dado su estilo naturalmente agresivo y vertical. Ovide reconoce que este proceso puede ser lento y requiere paciencia, así como disposición para aprender tanto de las victorias como de las derrotas.
Qué separa a los mejores jugadores de pádel del mundo del resto
Cuando se le pregunta por la diferencia entre las mejores parejas y el resto, Ovide insiste en que rara vez se trata solo de habilidad técnica. En cambio, la distinción está en la fortaleza mental, la inteligencia táctica y la capacidad de interpretar y adaptarse al ritmo del partido. Usa el ejemplo de Paquito Navarro y Martín Di Nenno, cuya solidez defensiva y uso excepcional del globo crearon una pareja formidable capaz de desafiar incluso a los rivales más agresivos como Lebrón y Galán.
Ovide también destaca la importancia de la constancia y la calidad en el “medio” 85% de los puntos: los peloteos que no terminan en ganadores ni errores no forzados. Sostiene que mantener un alto nivel en estos intercambios es esencial para vencer a los mejores, ya que la mayoría de los puntos se ganan a través de la presión sostenida más que por golpes espectaculares.
Talentos emergentes y futuras estrellas del pádel
El canal pide a Ovide que identifique jóvenes promesas. Destaca a Rama Valenzuela por su potencial y cualidades únicas, y también menciona a Marina Calvo entre las mujeres. Ovide señala que muchos jóvenes tienen las habilidades técnicas necesarias, pero necesitan hacer un “clic” mental para llegar al siguiente nivel.
Evaluaciones cualitativas clave del enfoque de Rodri Ovide como entrenador
- Experiencia técnica: Esencial, pero debe adaptarse al estilo natural de cada jugador.
- Fortaleza mental: La confianza es frágil y a menudo el factor decisivo en la élite.
- Constancia: La intensidad diaria en los entrenamientos y partidos distingue a los mejores.
- Relación jugador-entrenador: El éxito depende de la confianza y comunicación mutua.
- Inteligencia táctica: Entender y adaptarse al ritmo del juego es fundamental.
- Paciencia en el desarrollo: Integrar nuevas habilidades lleva tiempo, incluso para atletas de primer nivel.
Reflexiones finales sobre el mundo cambiante del pádel profesional
Las reflexiones de Ovide, compartidas en el canal, ofrecen una perspectiva matizada sobre lo que se necesita para triunfar en el pádel moderno. La combinación de dominio técnico, resiliencia psicológica y adaptabilidad táctica —tanto para jugadores como para entrenadores— define el deporte al más alto nivel. A medida que el pádel sigue creciendo y evolucionando, estos aprendizajes siguen siendo invaluables para quienes aspiran a llegar a la cima o comprender el funcionamiento interno del juego.





